La confusión sobre este tema ha provocado, durante años, contratos desventajosos y la pérdida de control sobre catálogos completos. En este artículo explicamos de manera clara cómo funciona la titularidad de los derechos cuando distribuyes tu música con MIXZER.
Ser dueño de tu música implica conservar la titularidad legal de los derechos sobre la obra. Esto incluye los derechos de autor sobre la composición, los derechos fonográficos sobre la grabación o máster, los derechos de explotación comercial y la facultad de decidir cómo, cuándo y dónde se utiliza la obra.
La propiedad de una canción solo se pierde cuando existe una cesión expresa de derechos, normalmente establecida en contratos discográficos tradicionales o acuerdos de exclusividad.
Durante muchos años, el modelo predominante en la industria musical exigía que los artistas cedieran parcial o totalmente sus derechos a cambio de distribución, promoción o adelantos económicos.
La distribución digital moderna funciona de forma distinta. El distribuidor no se convierte en dueño de la música, sino que actúa como intermediario técnico y administrativo entre el titular de los derechos y las plataformas digitales.
Cuando distribuyes tu música a través de MIXZER, la propiedad de la música sigue siendo tuya.
MIXZER no adquiere derechos de autor ni derechos fonográficos sobre tu contenido. El artista o sello que sube la música conserva el cien por ciento de la titularidad de la obra en todo momento.
El rol de MIXZER es exclusivamente el de distribuidor digital, facilitando la entrega del contenido a plataformas de streaming y tiendas digitales, sin apropiarse del catálogo.
Para que la música pueda ser distribuida, es necesario otorgar una licencia limitada de uso, lo cual no equivale a una cesión de derechos.
Al distribuir con MIXZER, autorizas a la plataforma a utilizar tu música únicamente para fines de distribución digital, monetización y reporte de ingresos. Esta autorización permite que la música esté disponible en plataformas y que se puedan recaudar las regalías correspondientes.
Esta licencia es limitada, revocable y no transfiere la propiedad legal de la obra en ningún momento.
No. Las plataformas de streaming y redes sociales no se convierten en dueñas de tu música.
El proceso funciona de la siguiente manera: el artista o sello mantiene la titularidad de los derechos, MIXZER distribuye el contenido bajo licencia, las plataformas lo ponen a disposición del público y se generan ingresos por su uso. Posteriormente, MIXZER reporta y liquida las regalías al titular de los derechos.
En ningún punto del proceso la propiedad de la música cambia de manos.
Sí. Como titular de los derechos, tienes la capacidad de retirar tu música de las plataformas, cambiar de distribuidor, modificar acuerdos comerciales o negociar licencias con terceros.
El control del catálogo siempre permanece en manos de quien ostenta la propiedad legal de la obra.
La música es un activo a largo plazo. Mantener la propiedad permite monetizar el catálogo de forma sostenida, negociar sincronizaciones para cine, series o publicidad, licenciar obras sin perder el control total y tomar decisiones estratégicas sobre el futuro del proyecto artístico o empresarial.
Muchos problemas legales y financieros en la industria surgen cuando los creadores no comprenden las consecuencias de ceder sus derechos.
MIXZER opera bajo un principio fundamental: la música pertenece a quien la crea o la produce.
Nuestro modelo prioriza la claridad contractual, el respeto por la propiedad intelectual, la transparencia en los reportes y la flexibilidad necesaria para el crecimiento de artistas y sellos independientes.
Distribuir tu música no debe implicar perderla.
Al distribuir con MIXZER, conservas la propiedad total de tu música, mantienes el control sobre tu catálogo y proteges tus derechos a corto y largo plazo.
La distribución es una herramienta operativa.
La propiedad de tu música es tu base legal y creativa.